LAS LESIONES NOS FASTIDIAN LA VIDA

Los lesiones pasan mucho más a menudo de lo que nos pensamos y está claro que no nos gustan cuando suceden. A mí personalmente ya me tienen un poco harto las lesiones, en toda mi carrera deportiva he pasado por bastantes lesiones, pero casi todas sin importancia, esguinces y torceduras pero cuando de verdad me lesioné de gravedad me dí cuenta de que las lesiones que tanto me molestaban ya no eran tan molestas. Cuando me lesioné la rodilla y tuve que pasar por el quirófano para poder quedar más o menos como estaba antes, me dí cuenta de lo que necesitamos nuestras piernas y lo poco que las valoramos hasta que no podemos utilizarlas. El primer mes después de la operación fue el más duro, más que nada por que tenía que tener la pierna rígida con una férula y no poder conducir también era un fastidio. Cuando me quitaron la férula y me dijeron que ya podía intentar conducir para mí fue una liberación, nada más salir de la consulta del médico, me dirigí a mi casa cogí mi coche y me pasé la tarde entera conduciendo, que lo llevaba esperando un mes.

 

Pero no todas las lesiones que nos producimos no son todas por hacer deporte, en casa es donde nos hacemos las lesiones más frecuentes, os sorprendería la cantidad de gente que se cae en la bañera por no haber ido a comprar adhesivos para la bañera, y si te caes en la bañera lo más normal es que te rompas algo, o un brazo o la cadera, y si te rompes la cadera seguro que te pasarás en dique seco durante un buen tiempo, cosa que no le gusta a nadie, además para recuperar la cadera hará falta que hagamos rehabilitación lo que nos llevará un buen tiempo.

 

Al final da igual el modo en el que te lesiones, lo que está claro es que no damos valor a nuestros miembros hasta que nos lesionamos y no podemos utilizarlos como a nosotros nos hubiese gustado, por eso os aconsejo que os andéis con mucho cuidado para que no os lesionéis.