¿Cuánto estás dispuesto a pagar por dormir bien?

Dicen que para dormir bien solo es necesario tener la conciencia tranquila, pero lo cierto es que esto no es del todo exacto. Una conciencia tranquila es fundamental para poder estar a gusto con uno mismo pero si no hay una buena cama en la que tumbarse a disfrutar de este estado, el descanso no va a ser reparador.

Muchas personas se levantan cansadas, como si no hubieran dormido, o sienten que el cuerpo está dolorido como si hubieran estado haciendo ejercicio. Esto es así porque la base sobre la que reposan no es la adecuada y o bien es excesivamente dura y hace que le duelan los hombros y las caderas o bien es demasiado blanda y cede en exceso creando malas posturas.

Hoy, las tecnologías han avanzado mucho y por eso es posible comprar colchones y canapes baratos de muy buena calidad. No es necesario gastar miles de euros para poder tener un descanso reparador porque materiales como la viscoelástica, antes tan caros, ahora tienen precios accesibles para todos los bolsillos.

Estos materiales tienen la ventaja de que se adaptan muy bien al peso del cuerpo, tomando su forma para que no haya presiones, pero sin ceder demasiado ya que eso podría causar una curvatura de la espalda nada natural que acabara causando molestias.

Y si el colchón es importante, el canapé no lo es menos. Muchas personas creen que un buen colchón es todo pero si el canapé se deforma, el colchón acaba por adoptar la misma forma de la madera cedida y, de esta manera, dejad de ofrecer todas las ventajas que la persona cree que le está ofreciendo.

La combinación de una buena base y de un colchón de calidad es la base para que el cuerpo pueda descansar correctamente y para que al levantarse por la mañana, la sensación sea de estar a gusto con uno mismo, descansado y con toda la fuerza para afrontar el nuevo día.

La salud lo agradecerá y no solo la física, sino también la mental ya que si el cuerpo no descansa bien durante la noche, la mente tampoco lo hace y se siente fatigada e incapaz de afrontar el trabajo.

Lo de tener una conciencia tranquila ya no está al alcance de ningún fabricante de colchones y es algo por lo que cada uno de nosotros tendrá que luchar día tras día.