Ahorra en tu oficina con bombillas CFL

¿Te gustaría ahorrar en el consumo de luz de tus oficinas, pero sin reducir los niveles de luminosidad de las mismas? La respuesta está en comprar bombillas bajo consumo CFL online.  Al ser de bajo consumo, esto se va a sentir en la factura de la luz y al comprarlas online podrás escoger la oferta más barata entre otras muchas sin necesidad de perder toda una mañana recorriendo comercios y estableciendo comparativas.

Una de las dudas que tienen muchas personas es sobre si deben de cambiar todas las bombillas o si, por el contrario, es mejor ir renovándolas según se van fundiendo las viejas. En el hogar, esta segunda opción sería la más recomendable, pero en una oficina no, porque estamos hablando de un gran número de luces y el ahorro que se produce ya compensa la inversión de comprar todas las bombillas nuevas. Pero ¿qué sucede con las viejas?

Pues para las bombillas viejas tenemos dos opciones, la primera es llevarlas a un punto limpio para que se reciclen sin más. Pero si no se quiere tirar algo que todavía funciona perfectamente, otra opción es utilizar estas bombillas en cuartos cuya luz solo se encienda de vez en cuando, por ejemplo, en trasteros o el cuarto del material. Son lugares que no tienen una luz encendida durante todo el día y por eso no importa tanto que no sea de bajo consumo.

Las luces retiradas del resto de las oficinas pueden guardarse allí e ir utilizándose poco a poco hasta que se acaben. Esto hace que no cueste tanto cambiar todas las bombillas de vez sabiendo que van a ser aprovechadas y que, por tanto, no es dinero tirado. Para cualquier empresario que se precie, conseguir obtener todo el rendimiento del material de su negocio es una máxima casi sagrada por lo que siempre hay que intentar buscar un uso para estas bombillas que quedan desfasadas.

Las bombillas de bajo consumo no van a variar la estética de la habitación ya que son idénticas a las que se estaban utilizando antes y las hay con los mismos sistemas de enganche para que no haya que modificar nada en la instalación eléctrica. Solo se sustituye una bombilla por la otra y ya se comienza a ahorrar desde el primer encendido. Se notará en la factura, pero no se notará en la calidad de la iluminación.