LA FIEBRE DEL ORO

Me gustan mucho los programas que ponen desde hace poco en la tele sobre la búsqueda de oro en alaska, y creo que es normal ya que cuando el oro entra en la vida de uno es difícil que desaparezca, es igual a cuando encuentras dinero en la calle, una vez encuentras un poco tienes que seguir buscando por si hay más por ahí tirado.

Esos buscadores de oro de los programas buscan el oro de formas muy diferentes, básicamente hacen lo mismo pero unos saben como hacerlo y otros son bastante novatos en el tema, todavía les queda mucho por aprender. Lo que no se puede hacer es aventurarse y gastarse todo el dinero de la familia en alquilar o comprar la maquinaria sin tener ni idea de lo que hacen, hay un grupo de buscadores que en su primera temporada apenas encontraron casi nada de oro, pero lo bueno que tienen es que rara vez se dan por vencidos. Todos los años desde ese año han vuelto con diferente suerte cada año, pero hay que reconocer que han mejorado mucho. Hay otros grupos de buscadores de oro que también aparecen en el programa, pero sus técnicas de buscar oro son mucho mejores y más productivas que las del grupo más novato. Hay un joven de veinte años que encuentra más oro que ningún otro buscador, pero también hay que reconocer que él partía con ventaja ya que su abuelo tenía su propia mina de oro, y no es lo mismo empezar a buscar oro cuando eres mayor que cuando llevas toda tu vida desde niño viendo como se hace. Lo que me llama mucho la atención es que ninguno de los buscadores de oro lleva nada de oro, ni una cadena ni cordones de oro ni tan siquiera un anillo. Es verdaderamente extraño, ¿para que busca oro si no se quedan con un poco para ellos? Comprendo que buscan oro para venderlo y conseguir dinero, pero si yo buscase oro estoy completamente seguro que llevaría joyas hechas con el propio oro que hubiese encontrado, aunque sean pocas y pequeñas.