Actividades estimulantes para la mente de los mayores

Cuando enfermedades como la demencia o el Alzheimer comienzan a hacer su aparición, normalmente lo hacen de manera gradual. La enfermedad avanza de manera diferente en cada persona y no hay nada que se pueda hacer para que desaparezca. Pero sí es posible tomar medidas para intentar frenar el avance y que este sea lo más lento posible.

Una de las mejores maneras de hacerlo es mediante las terapias de estimulación cognitiva impartidas por expertos en la materia. De esta manera se obliga al mayor a utilizar la memoria para que no se oxide tan rápidamente. Pero además, se suele hacer de manera muy amena para que se perciba como algo divertido y estimulante y no como una tarea tediosa.

Pero las terapias especializadas no son la única herramienta para estimular la mente. Está demostrado que aquellas personas que se mantienen activas, que realizan actividades con otras personas, que conversan y que llevan una vida social realizan un estímulo en la actividad cerebral muy positivo. Por el contrario, las personas que se quedan encerradas en casa, viendo la televisión y sin moverse del sofá, se deterioran mucho más rápido, al menos en la mayoría de los casos.

Por eso, los Centros de día en Madrid son una buena alternativa para las personas que comienzan a presentar los primeros síntomas de enfermedades degenerativas de la memoria. En estos centros no solo reciben ayuda especializada y están a cargo de persona que sabe qué es lo que tiene entre manos, también pueden pasar tiempo de ocio con otras personas con las que, por edad, pueden tener mucho en común y anotarse en actividades de todo tipo.

Normalmente, en estos centros se imparten clases para mantener en forma a los mayores, con ejercicios físicos adaptados a su edad, talleres de memoria y estimulación cognitiva y, a mayores, actividades de ocio como manualidades que no solo les entretienen, también les ayudan a mantenerse en forma y a que sus días estén más completos.

Además, cuando tienen que pasar todo el día, se les proporciona una dieta adecuada a su edad, su actividad y su expediente médico, con lo que la familia sabe que están en todo momento bien atendidos, proporcionándoles la medicación a sus horas. Una atención que es muy complicado darles en casa porque no hay ni el tiempo ni la formación necesaria para poder llevarla a cabo.