Carcinoma ductal infectante

El carcinoma ductal infectante supone el 80% de los casos de cáncer de mama invasiva. Por eso, cuando se habla de carcinoma de mama sin explicar nada más, se está hablando de este tipo de cáncer. Sin embargo, hay que tener en cuenta que también existe el carcinoma lobulillar invasivo que afecta a las glándulas productoras de leche y que se produce en un 10% de los casos. El otro 10% restante puede referirse al carcinoma quístico adenoide, carcinoma adenoescamoso, carcinoma medular, carcinoma mucinoso (o coloide), carcinoma papilar o carcinoma tubular entre otros. La mayoría son subtipos de carcionoma ductal.

Este tipo de carcinoma se percibe al apalpar la mama como una masa dura y muy rígida. Al observarlo mediante mamografía se aprecia que suelen aparecer calcificaciones, que puede haber hemorragias y que su forma es muy irregular.

Lo habitual al detectar un carcinoma de este tipo es recurrir a la cirugía en primer lugar. Se extirpa el tumor al completo y, en muchos casos, se pueden extirpar también los tenidos que lo rodean para asegurarse la total eliminación.

Es importante analizar los ganglios linfáticos para ver si hay riesgo de que se haya producido una metástasis. Una vez que se llevan a cabo los análisis tras la extracción de la masa se determina el tipo de tratamiento que hay que llevar a cabo.

La prevención es fundamental en el cáncer de mama y por eso se aconseja que se realice un chequeo general al menos una vez al año. El ginecólogo, además de realizar una revisión de los órganos reproductores también puede apalpar las mamas o realizar una ecografía de los pechos, lo que ayuda a detectar posibles problemas en la fase más inicial.

Buenos hábitos de vida, como no fumar, no abusar de gasas y tener un peso dentro de la normalidad ayudan mucho a que el cáncer no haga su aparición, aunque nunca se puede decir que se evite al cien por cien. El sobrepeso es un factor de riesgo en las mujeres, que son las que sufren más cáncer de mama y de modo más agresivo, pero no se debe de olvidar que los hombres también pueden padecerlo.

Una de cada quince mujeres tendrá algún tipo de cáncer de mama a lo largo de su vida y es esta la principal causa de muerte en las mujeres de entre cuarenta y cincuenta años.