LOS DOMINGOS PIZZA

No sé qué clase de costumbres tiene cada uno en su vida rutinaria, yo tengo bastantes rutinas que me gustan que sigan manteniéndose mientras sea posible. Pero de todas las rutinas, la que más me gusta es la de comer pizza todos los domingos, con su queso central lechera asturiana que me encanta. La pizza para la comida de los domingos ya empieza a ser un ritual en lugar de una costumbre, ya que los domingos estoy cansado después de haber salido el viernes y el sábado a la noche, y la pizza es una comida que te pueden dejar hecha y la puedes comer en cualquier momento del día sin que se ponga mala, ya que no todos los domingos como a la misma hora, todo depende de la hora en la que me despierte y en las condiciones en que me despierte. Si por un casual, no estoy en condiciones de comer a la hora en la que me despierte, puedo dejarla reposar hasta que me entre el apetito, cosa que por norma general no suele tardar muchas horas. Además, las pizzas que me como los domingos no son compradas, son totalmente caseras. Por lo que están mucho más buenas que las pizzas compradas en cualquier pizzería en donde te hacen las pizzas sin ninguna clase de cariño o de amor.

 

Si por mi fuese me pasaría comiendo pizza todos los domingos de mi vida, pero supongo que eso se acabará cuando ya tenga una edad en la que ya no quiera salir por las noches, cosa que todavía veo demasiado alejada, por ahora seguiré disfrutando de las pizzas caseras durante unos pocos años más. No se me va a acabar la juventud tan pronto como muchos imaginan, sé disfrutar de la juventud mejor que muchos y eso no a todo el mundo le parece bien. Conozco mucha gente que no está de acuerdo con mi estilo de vida, pero la verdad es que me importa bastante poco, creo que la gran mayoría simplemente están celosos de que haga con mi vida lo que me da la gana.