Las mejores mantequillas proceden de las mejores leches

La mantequilla procede directamente de la leche, concretamente de su nata o su crema que son batidas con fuerza hasta conseguir la textura que todos conocemos. La calidad de la mantequilla, por tanto, va a depender de la leche de la que procede. Una leche BIO de calidad nos dará, consecuentemente una mantequilla BIO sabrosa y con todas sus propiedades.

Si tienes dudas sobre si una mantequilla es o no buena, mira su lista de ingredientes y si figura algo más que leche (o directamente mantequilla) y sal de ser el caso, es que estamos ante un producto que no es puro al cien por cien. Una buena mantequilla no necesita siquiera de conservantes y mucho menos de colorantes o de otros productos para alterar su sabor o darle una mejor consistencia.

Si la consistencia de una mantequilla es mala es porque o bien no se ha utilizado una materia prima de calidad o bien no se ha procedido a un batido como es debido. Y en ambos casos estaríamos ante un producto que no alcanza los estándares de calidad que se deben de exigir a este tipo de lácteos.

Es interesante saber que la mantequilla puede congelarse, así que si abrimos un paquete y no vamos a consumirla toda y sabemos que vamos a tardar en volver a usarla, lo mejor es envolverla correctamente y meterla en el congelador. Incluso podemos hacerlo en pequeños bloques para ir descongelándola según nos haga falta.

Si se guarda en la nevera y bien tapada puede aguantar varias semanas antes de ponerse rancia. Cuando la mantequilla se estropea es fácil apreciar un cambio en su olor y también en su color y es habitual que incluso tenga ciertas cantidades de moho. Por eso, es fácil identificar una mantequilla que no está en buen estado y, ante la duda, solo con probarla lo vamos a descubrir ya que su sabor varía mucho.

También es importante recalcar que solo el producto procedente de la leche es mantequilla, que si se realiza con grasas vegetales será margarina o cualquier otro derivado. Igualmente, el producto que se fabrica con cacahuetes es crema de cacahuete y no mantequilla de cacahuete. Esto hay que resaltarlo para no crear una confusión innecesaria en los consumidores.

Por último, hay que comentar que es posible encontrar en el supermercado mantequilla sin lactosa, elaborada a partir de la leche sin lactosa y perfecta para quienes tienen intolerancia a este azúcar.